3. Hinchazón en las piernas o los tobillos
La retención de líquidos en la parte inferior del cuerpo a veces está relacionada con la función cardíaca. Cuando el corazón tiene dificultades para bombear sangre eficazmente, puede acumularse líquido en las piernas, los tobillos o los pies. Esta hinchazón, conocida como edema, suele hacerse más evidente al final del día o después de estar de pie o sentado durante largos periodos.
4. Debilidad en los brazos
La debilidad repentina o inexplicable en los brazos puede ocurrir cuando el cuerpo no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Algunas personas refieren sentir los brazos inusualmente pesados o con dificultad para moverlos. Esta sensación puede aparecer durante el esfuerzo físico, pero también puede presentarse de forma inesperada.
5. Manos y pies fríos
La mala circulación puede provocar que las manos y los pies se sientan inusualmente fríos, incluso cuando el ambiente es cálido. Cuando el corazón no bombea sangre de manera eficiente, el cuerpo puede priorizar el flujo sanguíneo hacia los órganos vitales en lugar de las extremidades. Como resultado, las manos y los pies pueden sentirse fríos o verse pálidos.
6. Dolor en las piernas al caminar

Las molestias en las piernas al caminar, a veces descritas como calambres o rigidez, pueden estar relacionadas con problemas circulatorios. La disminución del flujo sanguíneo a través de las arterias puede causar dolor muscular durante la actividad física, que mejora con el reposo. Esta afección a veces puede indicar problemas cardiovasculares subyacentes.
