Dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación. Sin embargo, ¡cuidado con la acidez estomacal!
Ricos en omega 3, los pescados grasos (incluidos el salmón, las sardinas, la caballa…) favorecen la fluidez de la sangre.
Al igual que las nueces y las almendras, contienen ácidos grasos omega 3, que tienen propiedades protectoras para los vasos sanguíneos.
Al igual que las grosellas negras y otras frutas rojas (frambuesas, grosellas rojas, moras o arándanos…), las fresas aumentan la resistencia de los vasos sanguíneos.
Al igual que el ajo, la cebolla es una planta del género Allium cuyos compuestos ayudan a fluidificar la sangre.
La vitamina C que contienen los cítricos favorece una mejor circulación sanguínea.
Contiene el mismo compuesto beneficioso para los vasos sanguíneos que las bayas rojas. Como infusión, la vid roja es inigualable en su capacidad para estimular la circulación sanguínea.
Al igual que los frutos rojos y las uvas, es rico en flavonoides.
