Huevo fresco
Se hunde completamente y queda acostado en el fondo del vaso.
Tiene una textura firme y clara al romperlo.
Ideal para cualquier tipo de preparación.
Huevo viejo
Se hunde pero queda inclinado o en posición vertical.
Todavía es seguro para el consumo, pero su sabor y textura pueden no ser óptimos.
Puede usarse en recetas donde no sea el ingrediente principal, como tortillas o masas.
Huevo podrido
Flota completamente en la superficie del agua.
Al romperlo, desprende un olor desagradable a azufre.
No debe consumirse bajo ninguna circunstancia.
Otros métodos para comprobar la frescura del huevo
Si no tienes un vaso de agua a la mano, aquí hay otras formas de identificar un huevo en mal estado:
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