El vinagre es ácido sobre la piel, así que siempre dilúyelo con agua. Haz una prueba en el antebrazo antes de usarlo en el rostro. Si notas enrojecimiento o picazón, reduce la cantidad de vinagre. Además, si usas el tónico facial, recuerda aplicar protector solar al día siguiente, ya que el vinagre puede aumentar la sensibilidad al sol.
No esperes resultados de un día para otro. La constancia es la clave. Llevo dos años con esta rutina y, créeme, no cambiaría mi vinagre por ningún tratamiento costoso. Pruébalo y verás cómo tú también empiezas a sumar años sin que se den cuenta.
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