Eczema: la afección clásica de la piel sensible
El eccema atópico afecta a muchos niños, pero también a adultos. Se manifiesta como manchas rojas que pican y que reaparecen en brotes. Las cremas hidratantes, los antihistamínicos y los corticosteroides tópicos ayudan a reducir la frecuencia de estos brotes.
Pitiriasis rosada: una intrusa temporal
Esta erupción benigna suele comenzar con una mancha grande, seguida de manchas más pequeñas. Afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes, y generalmente desaparece por sí sola en pocas semanas.
Púrpura: puntos a los que prestar especial atención
Cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos bajo la piel, aparecen manchas rojas o moradas. Si son aisladas, no hay motivo de preocupación. Pero si se multiplican, es necesario consultar a un médico.
Tiña: altamente contagiosa, altamente tratable.
A pesar de su nombre, la tiña es una infección por hongos, no por gusanos. Forma manchas rojas circulares características y se transmite fácilmente. Los tratamientos antimicóticos la eliminan rápidamente.
Psoriasis: Cuando el sistema inmunitario se sobrecarga
Esta enfermedad autoinmune provoca manchas rojas y escamosas, generalmente en los codos o las rodillas. El estrés y la fatiga pueden agravar los brotes. El autocuidado diario forma parte del tratamiento.
El liquen plano: misterioso pero manejable.
Pueden aparecer manchas planas, violáceas y con picazón en diferentes zonas del cuerpo. Aún no se comprenden del todo las causas, pero existen tratamientos eficaces para aliviar las molestias.
La piel habla; solo hay que saber escucharla para cuidarla en el momento adecuado.
