El resultado final
Los perros no huelen las zonas íntimas por maldad o falta de respeto. Simplemente usan su extraordinario olfato para obtener información, tal como lo dicta la naturaleza.
Comprender este comportamiento instintivo puede ayudar a los dueños a responder con paciencia mientras enseñan a sus mascotas formas más apropiadas de saludar a las personas.
