1. Dolor abdominal persistente que se irradia a la espalda.
Este es uno de los síntomas más frecuentes; la molestia se localiza en la parte superior del abdomen y puede irradiarse a la espalda. A menudo empeora después de comer y muchas personas lo confunden con gastritis o problemas musculares.
2. Pérdida de peso inexplicable:
Una disminución de peso inesperada puede ser un síntoma importante. Ocurre incluso sin cambios en la dieta, puede ir acompañada de debilidad y suele estar relacionada con una mala absorción de nutrientes.
3. Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
Este síntoma aparece cuando el tumor obstruye el flujo de bilis. Se manifiesta con coloración amarillenta en los ojos y la piel, orina oscura, heces claras y picazón en la piel. Es uno de los síntomas más claros, pero no siempre se presenta al inicio.
4. Alteraciones digestivas persistentes.
El páncreas no produce suficientes enzimas, lo que afecta la digestión y causa náuseas frecuentes, sensación de saciedad rápida, heces grasosas o flotantes y falta de apetito.
