Sin duda, vale la pena retomar estos rituales nocturnos después de los 60 años.
¿Una copa de alcohol para conciliar el sueño? Es difícil erradicar esta idea errónea. Sin embargo, el alcohol perjudica la calidad del sueño, puede alterar la respiración nocturna y sobrecarga innecesariamente el sistema cardiovascular. Una buena infusión de hierbas sigue siendo, sin duda, la mejor alternativa.
Tomar la medicación incorrectamente. Olvidar una dosis, compensar duplicando la siguiente o combinar medicamentos sin consultar a un médico: estos errores, a menudo involuntarios, pueden tener graves consecuencias de un día para otro. Es fundamental seguir la prescripción médica al pie de la letra.
Acostarse tarde y de forma irregular. La privación prolongada del sueño está directamente relacionada con un mayor riesgo de hipertensión, accidente cerebrovascular y enfermedades cardíacas. Dormir no es un lujo superfluo: es una verdadera necesidad para la salud.
Los ronquidos suelen considerarse algo sin importancia. Sin embargo, las interrupciones en la respiración durante la noche, la fatiga persistente al despertar y los ronquidos particularmente fuertes justifican una consulta médica. La apnea del sueño no tratada aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
