
Deshidratación: uñas que ansían agua
Al igual que la piel, las uñas necesitan hidratación para mantenerse flexibles. La falta de agua las reseca, las vuelve quebradizas y propensas a agrietarse. Recuerda beber agua con regularidad, sobre todo en invierno, cuando el aire seco agrava este problema.
Agresiones externas: enemigos invisibles en la vida cotidiana
Sustancias químicas: El esmalte de uñas, los disolventes fuertes y los limpiadores domésticos son agentes que debilitan la queratina. Para protegerla, use guantes al limpiar y elija disolventes sin acetona.
Clima: El frío del invierno las reseca, mientras que el sol del verano y el cloro las dañan. Aplica cremas hidratantes específicas y protege tus manos de las inclemencias del tiempo para minimizar el daño.

