Llena un recipiente con agua tibia.
Añade el jugo de 2 limones.
Agrega unas gotas de aceite de árbol de té.
Deja el trapeador en remojo 30 minutos.
Enjuaga bien.
El resultado es un trapeador limpio, desinfectado y sin malos olores.
Una solución económica y ecológica
Lo mejor de estos métodos es que utilizan ingredientes baratos y fáciles de encontrar.
Además:
no dañan el suelo
no contienen químicos agresivos
ayudan a mantener el hogar limpio de forma natural
