El jefe de la mafia regresó a casa antes de lo previsto; entonces su criada lo agarró del brazo y le susurró: “No hagas ruido”.

Ella había abandonado el negocio familiar años antes, tras suplicarle que pusiera fin a la violencia.

Ante su negativa, ella desapareció a otro estado con una nueva identidad.

Solo tres personas sabían dónde vivía.

Vicente

Marco

Y su abogado personal.

Marcus lo sabía.
Por supuesto que lo sabía.

El propio Vincent le había confiado esa información.

Elena observó la comprensión reflejada en el rostro de Vincent.

—Los oí ayer —murmuró.

“Ya han contratado gente para encontrarla.”

La respiración de Vincent se ralentizó

Todos los que lo conocían esperaban que estuviera furioso.

Filmación

Venganza inmediata

En cambio…

Su rostro se congeló en una calma gélida.

Porque el tranquilo Vincent Torino era la versión más peligrosa de todas.

Afuera, el teléfono de Marcus vibró.

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